"DESPRECIO HACIA LA CIENCIA"
Lo hemos dicho muchas veces, pero no quieren oírnos. Intelectuales de distintos sectores han clamado contra el desastre, pero la enseñanza de las ciencias en general, y de la Física y Química en particular, pasa por momentos de crisis: el número de alumnos en el Bachillerato de ciencias ha descendido notablemente y los que cursan estas materias no alcanzan el nivel mínimo que se precisa para un conocimiento básico y riguroso a la vez, sin que ninguna de estas disciplinas haya perdido actualidad científica ni utilidad tecnológica. ¿Por qué esta deserción masiva?.
La dificultad intrínseca, el escaso peso horario y el carácter de optativas de la Física y de la Química impiden el desarrollo y profundización adecuados de los contenidos teóricos y la imprescindible formación experimental.
Antes de la reforma, con penuria de recursos y clases más numerosas, se consiguió una enseñanza pública con unos niveles de calidad mucho más altos que los actuales. La LOGSE vino acompañada de una aureola de progresismo, pero ha ido aumentando el número de críticos entre quiénes la padecemos día a día. La LOCE, lejos de corregir esta deficiencia, va a empeorar el precario estado de las ciencias en Secundaria y en el Bachillerato. Los Decretos que la desarrollan discriminan negativamente a la Física y Química. Un alumno puede obtener el Título de Secundaria sin haber cursado jamás Física y Química. Las ciencias no se merecen ni una sola hora de la formación común en Bachillerato y los que no escojan un Bachillerato de ciencias tendrán su último contacto con las disciplinas científicas experimentales en el primer ciclo de la ESO. Además, no parece haberse tenido en cuenta que las asignaturas experimentales necesitan un incremento en su horario para dedicarlo a prácticas de laboratorio. Este desprecio hacia las ciencias es una muestra de que no importa que la sociedad tecnológica actual y los progresos médicos estén sustentados en los avances científicos. Es urgente reaccionar frente a esta planificación, que condicionará en los próximos años la formación general de los alumnos y la base previa de los que accedan a Facultades de Ciencias y Escuelas Técnicas. De no ser así, en poco tiempo se habrá reducido el número de investigadores que tanto costó alcanzar para que la producción científica alcanzase un nivel comparable a la importancia del país en el contexto internacional y dependeremos cada vez más tecnológicamente del exterior por falta de investigación.
Poseer un conocimiento científico básico es imprescindible para entender muchos de los problemas sociales sobre los que un ciudadano debe opinar, es la mayor fuerza liberadora de errores, mitos, servidumbres y limitaciones de la especie humana y corresponde a la escuela educar lentamente a los jóvenes para la comprensión de sus procedimientos, pero ningún país dedica menos horas a la enseñanza de las ciencias que el nuestro. Todo esto se ha agravado por la clara proliferación de asignaturas excesivamente divulgativas y con la "metodología de la superficialidad", marcada por la tendencia a que la educación en España sea cada vez más lúdica y gratificante sin importar si es o no formativa.
Uno de los nutrientes fundamentales de la cultura de un pueblo es la escuela y por ello se debe mejorar la presencia de la ciencia en la enseñanza básica. La asignatura de Física y Química está especialmente maltratada y los gritos desesperanzados e irritados de los profesores de instituto deberían ser escuchados. Además, los medios de comunicación confunden la imagen de la ciencia con la de la tecnología y transmiten esta confusión, siendo la tecnología una aplicación y una consecuencia. Le corresponde a la escuela educar lentamente a los jóvenes para una correcta comprensión de los procedimientos científicos. La ciencia se construye y se entiende poco a poco y con esfuerzo.
Estamos convencidos de que la enseñanza de la ciencia es apasionante, pero crece nuestra frustración profesional, sobramos en todos los centros y nos estamos reconvirtiendo, para sobrevivir, en profesores de otras materias.
Ante esta situación, un grupo de profesores de Física y Química hemos elaborado una propuesta organizativa y de currículo de nuestras asignaturas que se ha presentado a los responsables educativos, tanto a nivel ministerial como autonómico, porque nuestra voz se tiene que escuchar y no hay tiempo que perder.
Mª Carmen RAMÍREZ MOLERO
Profesora de Física y
Química